Entrevista a mi asesino

Entrevista a mi asesino

“Me enteré de que dabas una conferencia en la Universidad Rey Juan Carlos… Me apunté con un nombre y DNI falso… Me vestí de “normal” para no parecer un skin… el día antes me colé en el campus para estudiar los accesos, las vías de escape, el auditórium… El 5 de marzo yo estaba allí, esperándote, dispuesto a todo. Ya había matado antes y no me importaba lo que me pudiese pasar, mi odio hacia ti estaba por encima de todo… Lo necesitaba. Necesitaba matar a mi odiado Antonio Salas…“.

“Me enteré de que dabas una conferencia en la Universidad Rey Juan Carlos… Me apunté con un nombre y DNI falso… Me vestí de “normal” para no parecer un skin… el día antes me colé en el campus para estudiar los accesos, las vías de escape, el auditórium… El 5 de marzo yo estaba allí, esperándote, dispuesto a todo. Ya había matado antes y no me importaba lo que me pudiese pasar, mi odio hacia ti estaba por encima de todo… Lo necesitaba. Necesitaba matar a mi odiado Antonio Salas…“.

a con el oficio. Si un periodista de investigación no levanta iras, no recibe amenazas y no siente el miedo alguna vez en su vida, probablemente no está haciendo bien su trabajo. Hans Dietrich Genscher decía: “La prensa es la artillería de la libertad”. Y George Orwell, más radical, sentenciaba: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques… Todo lo demás son relaciones públicas”. Y publicar lo que alguien no quiere que publiques es característica inherente del periodismo de investigación. Lo que implica consecuencias.

Desde que, en 2003, se publicó mi libro “Diario de un skin”, estoy acostumbrado recibir las amenazas, los insultos y el odio, de la comunidad neonazi. Ese odio se contagió, en 2004, a los proxenetas y puteros que se sintieron damnificados por mi libro “El año que trafiqué con mujeres”. Seis años más tarde, tras la publicación de “El Palestino”, diferentes grupos terroristas se sumaron al “club de fans”. Y algunos personajes, especialmente protagonistas en mi investigación, como Alberto Carías “El Chino” (ex Sub Secretario de Seguridad Ciudadana de Caracas y “Comandante” militar del Movimiento Revolucionario Tupac Amarú”) no dudaron en declarar públicamente mi sentencia de muerte a la prensa internacional.

Cuando se avecinaba la publicación de mi último libro “Operación Princesa”, era consciente de que nuevos “damnificados” se sumarían al odio. De hecho, los moteros de Los Ángeles del Infierno fueron los primeros en hacerme llegar su ira por mi investigación de forma elocuente. Pero también era consciente de que, como con cada nuevo libro, no solo surgen nuevos enemigos, sino que los viejos se reactivan. Y así ocurrió en marzo del pasado año. No falla.

La publicación de un nuevo trabajo implica que mi email, facebook o twitter reciba una nueva oleada de insultos, descalificaciones y amenazas. Algo a lo que uno nunca se acostumbra. Pero en torno a marzo de 2014 dos de mis más leales enemigos se pusieron de acuerdo para intensificar su acoso.

Sebastián Yanguas, alias Aldo Andonegui, dirige, entre otros, el blog “La verdad no puede ser ignorada”. En facebook utilizaba como avatar el símbolo de ETA, lo que no me tranquilizaba demasiado cada vez que recibía uno de sus mensajes. Sebastián llegó a publicar una extensa entrada en su blog, revelando “la verdadera identidad de Antonio Salas”, y acusándome de todo tipo de delitos. Vinculado como profesional y cliente con el mundo de la prostitución, afirma que la “trata de blancas” no existe, y que todas las mujeres que ejercen la prostitución lo hacen voluntariamente.

Mis intentos por convencerle de que sus argumentos sobre la prostitución eran tan erróneos como sus conjeturas sobre mi identidad fueron inútiles. Perdí muchas horas de mi tiempo debatiendo con él, tratando de argumentar algo que no precisa argumentos, pero todo fue inútil. Sebastián continúa manteniendo su delirante post sobre mi identidad, y asegurando que mi libro “El año que trafiqué con mujeres” es un fraude escrito por un proxeneta (yo) con la única intención de eliminar competencia del negocio…
El caso de MarkoSS88 es idéntico, pero en otro contexto. Markos también me seguía en la red. Sus amenazas, insultos y descalificaciones me llegaban puntualmente cada vez que mi nombre aparecía en algún medio de comunicación. El también dedicó un post de su blog a revelar “La verdadera identidad de Antonio Salas”, tan falsa, delirante y tendenciosa como la publicada por Santiago Yanguas pero menos original, se limitó a copiar y pegar una de las primeras que me atribuyeron y gracias a la cual he podido seguir haciendo mi trabajo tantos años. Al igual que Yanguas, MarkoSS88 no estaba dispuesto ceder ni un ápice en sus ideas. Pero con él ocurrió algo diferente.
En marzo de 2014 sus insultos y amenazas ya no solo se dirigían hacia mí, sino que comenzaron a afectar a terceros, totalmente inocentes.
El día 5 de marzo la Unión de Estudiantes Progresistas (UEP) de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid había organizado el Iº Congreso Nacional sobre Servicios de Inteligencia en el campus de Vicálvaro de dicha universidad. Por alguna incomprensible razón, entre los prestigiosos participantes al evento, como el Coronel del CESID Manuel Rey, el colaborador del CNI David R. Vidal, la Inspectora del CNP Rosa Mª Muñoz o el espiólogo Fernando Rueda, los organizadores tuvieron la amabilidad de invitarme a mí. Yo preparé una conferencia sobre las coincidencias y diferencia del periodismo encubierto y el trabajo de los agentes encubiertos. Y encajé, como siempre, los insultos y amenazas que llegaron a mi mail en cuanto se anunció dicha conferencia. Lo que ya no encajé tan bien fue que MarkoSS88 dirigiese su odio también a los organizadores del acto a través de su cuenta en Twitter: @UEP_URJC dais asco por defender a escoria como @AntonioSalas_ putos manipuladores de la verdad, lo lamentareis…
Esas amenazas fueron la razón fundamental por la que me puse en contacto con MarkoSS88 a través del mail de su blog. En aquel momento no tenía ni la menor sospecha de lo que me confesaría meses más tarde… En mi primer mail solo intentaba que concretase porque me odiaba tanto como para atreverse a amenazar a terceras personas. Su respuesta fue tan previsible, tópica y errada como las de Sebastián Yanguas. Según Markos yo colaboraba con la policía española para perseguir a los skins NS, y solo publicaba cosas contra los neonazis…
Intenté explicarle que yo jamás había trabajado para la policía ni para ningún servicio de información, ni español ni de ningún otro sitio. Que igual que me había infiltrado entre los skin me había infiltrado entre sus enemigos los antisistema, en grupos terroristas o en bandas de crimen organizado. Pero todo era inútil. Markos estaba acomodado en su odio. Cuando me dijo que todo lo que había escrito en “Diario de un skin” eran mentiras, le pedí que me pusiese un solo ejemplo, dándole mi palabra de que me retractaría públicamente de mis “mentiras” si podía mostrarme solo una… Su respuesta fue impactante. “Yo no me he leído tu libro. Leerlo sería una traición a mis camaradas…”.
No, no es broma. Ni tampoco una caricatura. Y de la misma forma que lo intenté con Markos, en otras ocasiones me había enfrentado a jóvenes skins que argumentaban de la misma manera. No porque se trate de adolescentes ignorantes –todo lo contrario-, sino porque su lealtad al grupo prima por encima del sentido común. Así que me ofrecí a hacerle llegar un ejemplar de mi libro a través de un canal que el considerase seguro para preservar su anonimato.
Markos aseguraba estar perseguido por los antifascistas y por la policía y temía una encerrona. Finalmente encontramos la forma de que pudiese enviarle mi libro, a través de una camarada de UltraSSur, para que lo examinase con detenimiento y detectase las “mentiras” de las que tanto le habían hablado sus camaradas. Unas semanas después su odio se había diluido. O eso me quiso hacer creer…
Al leer “Diario de un skin” se dio cuenta de que no era un libro contra, sino sobre el movimiento NS. No encontró reproches, ni mentiras, ni engaños, sino el relato en primera persona de un periodista que se había tomado la molestia de convivir con ellos antes de opinar. Por supuesto Markos no está de acuerdo con todo lo que yo escribí, ni con lo que tuve que hacer para poder contarlo, pero al menos se dio cuenta de que en mi libro se relataban con la misma pasión las cosas buenas y malas del movimiento.
Confieso, y esto es muy importante, que tenía la esperanza de que el famoso MarkoSS88 se uniese a los miles de jóvenes que terminaron dejando el movimiento NS tras leer mi libro. Pero fracasé. A pesar de que, desde ese instante, mantenemos una relación epistolar fluida y respetuosa, MarkoSS88 no ha renunciado ni un ápice a sus ideas nacional socialistas. Sin embargo, cuando ambos aprendimos a dialogar sin odio, insultos ni amenazas, surgió su confesión: “ahora me arrepiento, pero el 5 de marzo, en la Universidad Rey Juan Carlos, intenté matarte…”.
Inmediatamente me puse en contacto con los organizadores de la jornada de Inteligencia en la Rey Juan Carlos. Consultaron sus archivos y me confirmaron que Marcos Santos Navarro efectivamente se había matriculado en el curso, pero su solicitud había quedado en lista de espera, como la de otros, porque la capacidad de la sala se había visto desbordada por la cantidad de solicitudes recibidas… Además me informaron de que un joven había producido un altercado intentando entrar en el auditórium, y que habían descubierto una pegatina nazi allí mismo poco después… Todos estos detalles resultarán importantes…
MarkoSS88
Marcos Santos Navarro, alias MarkoSS88, es un activista del ciber nacional socialismo. Un cibernazi. Creo que no se ofenderá por la definición. No es difícil seguir su rastro en la red. No lo oculta. Desde enero de 2013 dirige una web especialmente dirigida a formar a los más jóvenes –lo que él llama “mis cachorros”- en la ideología nacional socialista, sin embargo su presencia internet es anterior.
Con un canal propio en Youtube, firma el libro “Que es Nacional Socialismo”, que puede comprarse on line a través de portales como www.dropbox.com o www.lulu.com, y también destinado a introducir a los nuevos aspirantes a NS en el origen histórico de su ideología.
Muy activo en redes sociales como facebook o twitter, en esta última ha protagonizado acalorados debates contra sus enemigos naturales: los antifascistas. Especialmente en marzo de 2013 cuando publica en su blog que va a entrar en prisión por la muerte (según afirma en defensa propia) de un látin king. La noticia genera todo un aluvión de reacciones, tanto entre simpatizantes del movimiento nazi, como entre los antifascistas.
Mientras en el portal Change se inicia la campaña de apoyo: “Libertad para MarkoSS88” (https://www.change.org/p/markos-libertad-injusticia-silenciada-pero-no-nos-har%C3%A1n-callar-markoslibertad), en twitter se inician hasta tres hashtag para exigir la libertad de Markos: markoslibertad, markossestamoscontigo y todossomosMarkoss.
En contrapartida, los grupos antifascistas inician su propia campaña contra Markos en twitter bajo el hashtag markospudrete, mostrándose escépticos con la atenuante de defensa propia, utilizada por los defensores de Markos y deseándole una mala estancia en prisión…
Su perfil en la red es muy conocido y activo, manteniendo la imagen de un joven violento, pendenciero y temible, condenado por homicidio. Yo no sabía nada de esto cuando contacté con él, lo confieso. Pero casi lo celebro. De lo contario la intranquilidad que sentía cada vez que me hacía llegar sus amenazas, habría sido más intensa. Sobre todo cuando me hizo la confesión de que, según él, había intentado matarme.
Durante los meses previos intercambiamos muchos mails. Más de medio centenar. Largos, llenos de confidencias. Tenía la esperanza de que conseguiría convencerlo para abandonar ese mundo, como afortunadamente hicieron cientos de jóvenes tras leer “Diario de un skin”, pero no fue así.
Incluso, cuando me relataba las penurias económicas que estaba sufriendo, me ofrecí a enviarle dinero, a través de la cuenta de un amigo de su confianza. Pero, digno y orgulloso, nunca lo aceptó.
Ni siguiera aceptó mi propuesta de regalarle un boleto de lotería, por si tocaba. La única forma que se me ocurrió de intentar ayudarle sin que se sintiese incómodo. Tampoco quiso recibirlo.
Un día llegaron a contactar conmigo un par de amigas de Markos, de ideología NS como él, inquietas por una de sus habituales desapariciones, y reconozco que su preocupación me contagió. Durante varios días intentamos averiguar su paradero preguntando en hospitales, comisarías de policía, etc.  Pero no conseguimos localizar a ningún Marcos Santos Navarro ingresado o detenido. Mas tarde me confesaría que ese nombre era falso.
Cuando Markos reapareció, sus amigas le contaron que su odiado Tiger88 se había preocupado por su situación, mientras que sus supuestos “camaradas” habían pasado de él como de comer mierda. Y fue entonces cuando me lo confesó: “Yo intenté matarte, y tú te has preocupado por mi…”. No es verdad. Nadie se acostumbra al odio y las amenazas.
Entrevista a “mi asesino”
-Markos… Durante años me he encontrado tus comentarios y tus insultos en webs, blogs, etc, donde se hablaba de mi trabajo. O en mi buzón de correo. O en mi twitter… ¿Por qué ese odio?
Bueno Salas, verás, mi odio hacia a ti, todas esas amenazas, insultos que has podido encontrar, era por el mero hecho de la traición. Es decir, eras una persona que se había infiltrado en nuestro grupo, que había sacado información de nuestra gente, de nuestro movimiento… Además, la policía y la prensa, como los grupos de extrema izquierda, usaban tu trabajo para burlarse de nosotros, para enseñar a las personas una parte mala del NacionalSocialismo, sacando solo lo que les interesaba del libro. Pero lo peor fue que te consideraban un camarada, uno de los nuestros, un hermano, es decir, parte de nuestra familia, alguien con el que podían contar…
Y después se enteran de que esa persona les ha engañado a todos, que su objetivo era un libro, era la información. Eso es muy duro para nosotros. Siempre nos ha fallado la gente de nuestra familia, de nuestro barrio, colegio… pero los únicos que no nos fallaban, son nuestros camaradas. La familia que elegimos. Nos entregamos unos a otros… Era pensar que una persona se había hecho pasar por camarada y había utilizado a los míos, y recorrerme un sentimiento de odio por todo el cuerpo.
-Cuando te escribí por primera vez, te mostraste desconcertado por que estuviese dispuesto a hablar contigo, y a reconocer los errores de “Diario de un skin” si podías señalarme alguno… Y me dijiste: “…no me he leído el libro, ni lo voy a hacer, eso es traicionar a los mios…”. No te parece absurdo odiar a alguien hasta el punto de intentar matarlo por lo que dice en un libro que ni siquiera leíste? Y ahora que lo has leído… ¿Qué ha cambiado?
-Claro, ahora lo veo absurdo. En su día, lo justificaba yo mismo con cualquier excusa. Al principio, cuando me empezaste a hablarme, y tú lo sabes, te hablaba con odio, era un sin fin de reproches y de estar alerta. Me sorprendió meterme un día en el correo y ver un mensaje tuyo. Todavía me acuerdo del rebote que me pillé. No sabía que querías de mí. Me imaginaba cualquier cosa, denunciarme, amenazarme, echármelo en cara… Cuando seguí hablando contigo supe que no era por nada de eso. Llega un momento en el que todos: la prensa, los policías, los guarros, mis propios camaradas, repetían lo mismo, una y otra vez, que eras un traidor, que si les habías jodido la vida, que si detenciones, represiones…
Eso se te va quedando en la cabeza y cada vez que se hablaba de ti, era para lo mismo, para decir cuanto daño habías hecho al movimiento. No quería leerme el libro porque consideraba que estaba traicionando a mis principios e incluso al hablar contigo me sentía como un traidor. Ahora…
Ahora han cambiado muchas cosas. Me he leído el libro y, sinceramente, tiene su parte negativa, claro, pero también son nuestros actos en realidad, es decir, algunos, si que hemos pegado, hemos amenazado y hemos matado, pero no todos. También tiene su parte positiva. Muestra muchos sentimientos, de odio, culpabilidad, tristeza, que todos nosotros tenemos. Como nos evadimos del mundo, del sufrimiento, y nos vamos a un bar a beber. A un concierto. A una calle…
Leyendo el libro se me ha venido a la mente tantos recuerdos, buenos como malos… Ahora no lo veo un tema para matar, si no para reflexionar que cosas tenemos que cambiar todos en el movimiento. Y sinceramente, limpiar nuestro nombre, enseñar la verdadera doctrina NS.
-Me contaste que no sería la primera vez que matabas a alguien… ¿Cómo fue lo del Latin King?
-Yo tenía y tengo muchos problemas con bandas debido a mi ideología, y porque siempre ando metiéndome en líos. Muchas veces se ha filtrado mi dirección, teléfono, datos y nos veíamos obligados a cambiar de barrio. Ahora mismo lo visualizo como si fuera ayer. Lo recuerdo tan bien porque fue el que marcó mi etapa más dura, que vendría estando en la cárcel y después. Ocurrió en 2012, yo ya no vivía con mis padres, estaba viviendo con un camarada en un barrio de Hortaleza.
Era otra de las época más activa que estaba teniendo. Los problemas eran diarios, las amenazas eran constantes. Había bebido y venía de ver un partido del Real Madrid. Era tarde. Salí del metro de camino a casa. Para llegar tenía que pasar una especie de descampado ascendente, pequeño. Donde suelen estar aparcados coches y unas vallas que separan el camino de tierra de una zona de obras con ladrillos y matojos. Iluminado por la luz de las farolas que se encontraban al terminar la zona alta del descampado, que daba a los pisos y una carretera.
Esa noche en la zona baja del descampado visualicé a 3 individuos. Uno de ellos empezó a gritar en cuanto me vio, empezó a amenazarme, sacó la navaja y vino a por mí. Los otros dos le seguían detrás y ahora mismo no sé lo que llevaban, podía haber reculado y echar a correr, pero avancé hacia ellos. El primero intento apuñalarme pero solamente me rozó. Me defendí como pude, acostumbrado a pelearme en la calle y tener técnica de pelea y defensa personal. Además tenía la ventaja de que conocía eso como la palma de mi mano. Fui reculando, hasta que vi la oportunidad de desarmarle empujándole contra las vallas, golpeándole con el codo en la cara, haciéndome con su navaja. Ahora yo jugaba con ventaja. Aparte de tener una ayuda, el otro chaval estaba aturdido, fui directo a por los otros dos. Me llevé golpes, claro, el primero que vino a por mí, y al que le había quitado la navaja, me atacó por detrás intentando ahogarme…
Sabía que si usaba la navaja y me pillaban, podía ir todo a peor. Me solté como pude, y en cuanto estuve cara a cara con él, le solté un gancho que conseguí que perdiera el equilibrio. Le cogí por el cuello inmovilizándole con la navaja. Le dije a los otros dos que se fueran, que se largaran o que le cortaba el cuello… lo hicieron. No se cuanto tiempo nos quedamos así, hasta asegurarme que tendría el tiempo suficiente para terminar sin problemas. Le di un golpe en la espalda para que cayera. Me guardé la navaja y lo primero que hice fue pegarle una patada en la boca. Seguí dándole golpes en la cabeza y no paré hasta que le vi inmóvil. Después salí corriendo hacia el piso de mi camarada. Matar o morir.
-¿Cómo has llegado hasta ahí? Quiero decir… el movimiento NS está viviendo un momento de gloria en toda Europa. Miles de jóvenes europeos se están acercando ahora al NS en Grecia, Alemania, Austria, España… Seguramente muchos de ellos vivirán tus mismas experiencias, seguirán tus pasos…¿Cómo llegaste a hacerte nacional socialista y como ha sido tu vida en el movimiento hasta ahora?
-Cuando yo era niño no era como el resto. Yo me sentaba en el comedor a ver la televisión, a ver los documentales de historia, siempre me ha fascinado la historia, me veía todos. Las cosas en mi casa eran muy difíciles, no vivía una situación cómoda con ellos, además mis padres trabajaban, me dejaban a cargo de mi abuela. Vivíamos con ella y como pasaba de mí, me recorría todos los rincones de la casa. Una vez, en nuestro primer piso, encontré unos libros que hablaban de un tal Adolf Hitler…
A mi abuelo por parte de madre, le fascinaba Hitler. Murió cuando yo tenía 2 años y la verdad que no me acuerdo de él. Me enteré antes de irme de casa, ya que odiaban a mi abuelo por eso mismo, como empezaron a odiarme a mi. Hitler me sonaba de documentales. Abrí el libro, miré las fotografías y me puse a leer como pude.
Al principio no me enteraba de nada. No tenía la suficiente compresión lectora. Cogí el libro y me lo llevé a mi cuarto. Todas las noches me sumergía en un nuevo mundo, que al principio, no entendía muy bien. Fui creciendo. Yo de por si era racista y muy echado para delante. Tenía problemas en el colegio, con mis padres, ellos siempre me tenían abandonado. Cada vez que salía del colegio, por la tarde, mi abuela me venía a recoger. La dejaba la mochila y echaba a correr ¿Hacia dónde? Hacia cualquier lugar donde me encontrara solo. Iba a las bibliotecas, leía libros, ya no solo del NS, también de bandos contrarios. Me iba a la calle. Pensaba. Me tiraba las horas muertas.
Un día vi un grupo los chavales de unos 22 o 23 años. Les escuche reírse y gritar “Sieg Heil”. Yo había leído y sabía lo que era eso. Me acerqué a ellos y le contesté “Heil Hitler”. Ellos, extrañados de que un críajo como yo, bajito y esquelético, les hubiera contestado, me dijeron que quién era. Contesté: Un NacionalSocialista. Ellos simplemente rieron. No se podían creer que un mocoso, de 7-8 años, les dijera eso. Y estando solo, vagando por las calles. Me dijeron que me fuera a casa, que mis padres estarían preocupados. Yo les dije que quería saber más sobre el Nacional Socialismo, que quería estar con ellos. El más mayor del grupo me dijo: Mañana en las pistas del barrio…
La quedada en esas pistas era diaria. Yo les seguía sin decir una palabra. Escuchando y atento a todo lo que decían. Así fue pasando el tiempo. Mi rutina era ir al colegio, y salir disparado a las pistas. Algunas tardes me daba tiempo a ir a la biblioteca, hasta que ellos empezaron a dejarme libros. Llegaba a casa y era bronca, preguntas, gritos, ostias… Por la noche estudiaba o leía hasta caer muerto de sueño y vuelta a empezar. Mientras los niños jugaban en los parques, yo me formaba como Nacional Socialista.
Así pasaron días, meses, años. Cuando ya fui un poco más mayor, debido a los problemas en casa, decidí meterme a deporte de contacto. Necesitaba ahogar toda esa rabia que tenía. Aprendí muchas técnicas que mi profesor me enseñaba. Estuve compitiendo en boxeo hasta que un día se me cruzó el cable y me expulsaron de allí. De todas formas no tardarían mucho en saber que yo usaba todo lo que aprendía en las calles. Comencé en mi grupo ultra. Estuve dos veces en el correccional. Mis propios padres me denunciaron. Mi ideología se podía ver en mi, en mi entorno: botas, tirantes, cabeza rapada , banderas, armas , libros …
Las detenciones eran constantes. Las peleas igual. Me consideraban una amenaza en el barrio. He sido amenazado de muerte. Han intentado acabar conmigo. He estado varias veces en coma y a punto de desangrarme por un navajazo. Gracias a Dios lo puedo contar. Tengo secuelas… muchas, muchísimas. En el hospital los únicos que venían a verme eran mis camaradas. De mi familia no había rastro. Una de las veces que salí del hospital, siendo mayor de edad, después de que mis propios padres me dijeran que debería haberme muerto ahí mismo, cogí las cosas, las pocas que me quedaban, porque se encargaron de tirarme todo, y me fui a casa de un camarada. En uno de los barrios de Hortaleza. Después de lo del Latin King, entré en la cárcel.
Gracias a mi abogado, al que le debo la vida de tantas veces que me ha salvado, no se pudo penar como homicidio. Me condenaron por mi ideología, cosa que vi peor. Por ser reincidente, por considerarme un peligro para los demás. Después de salir, y de pasar un infierno allí dentro, cambiaron muchas cosas. Nada era igual. Me empezaron a dar de lado. Las cosas habían cambiando. Mi grupo se había dividido. Yo sigo con amenazas de muerte, y cada vez se me hace más difícil mantenerme a flote. He llegado al punto de tener que irme de Madrid, y no sé ni siquiera si algún día podre volver. No sé si volveré a entrar en prisión, y no sé si cualquier día me mataran. La vida de un NS -bajo mi punto de vista personal y vivencias- se resume en rabia, odio, tristeza…
La parte negativa es la parte de los golpes que recibes. Tu propia familia reniega de ti. La policía te persigue, te intenta someter. Los antifas te pisan los talones. Vives en un mundo de sangre, de muertes… yo he visto como camaradas míos han muerto, y no hay ni un día que piense que fue culpa mía. He hecho muchas cosas horribles. He amenazado, he pegado y he matado. Como muchos sentirán, yo me sentía imparable, y eso es un error. Diariamente me encuentro un correo con amenazas de unos o de otros.
De vez en cuando los antifas venían a buscarme. He recibido palizas y jamás he retrocedido. Pero si miramos la otra cara, las risas, tantos momentos juntos, el poder confiar en alguien, el beber y contar las anécdotas , el escuchar y saber que te escuchan… Y lo mejor de todo, que te entienden. Al contar un problema, el formar nuevos camaradas , el dirigir grupos como líder, pero además siendo uno más. Es decir, el que primero da la cara por el grupo. El que te den las gracias por ayudarles con los problemas personales, por no dejarles solos, por partirte la cara por ellos. El ser su ejemplo a seguir, el intentar que no acaben como has acabado tú, pudriéndote diariamente en una celda o en una cama de hospital. El enseñar el verdadero NS…
Después de llevar tantos años es reconfortante saber que todo lo que has hecho no ha sido en vano. La vida de un NS es muy dura. Tiene sus partes buenas y malas. El que lo siente de verdad, no está en el movimiento para ser el más reconocido ni el más respetado, si no para luchar por nuestro pueblo. Juntos, sin ser uno más que el otro, para seguir lo que un día Adolf Hitler empezó. Si algún NS , lee esto, le pido por dios que no cometa los errores que yo cometí en su día. Si estás muerto, o en una celda, no vas a poder luchar por lo que sientes, por tu ideología. Y si un camarada suyo va a matar, o a meterse en líos , que lo pare a tiempo. Porque se pasa muy mal cuando tienes que ir a un puto funeral sabiendo que tú lo podías haber evitado. Sabiendo que tu lo has matado. O ir a una puta cárcel a verle jodido cada día, diciéndote que no puede aguantar más ahí dentro, que quiere matarse… Es muy duro, y eso te golpea de lleno para abatirte. Y o eres fuerte y tienes la cabeza preparada para salir de cada pensamiento, de cada vacío, de cada culpabilidad, o te jodes y entras en una depresión de la que nadie te va a sacar. Y no sabrás ni siquiera por lo que luchas en ese momento. Lo querrás dejar y no habrás entendido lo que en realidad es este movimiento.
El NS quiere la seguridad de su pueblo. Ayudar a los suyos, que no tengan miedo de aquellos que en realidad lo defienden. No tenemos problemas en ayudar a los demás, pero ante todo primero son los nuestros. No se trata de pelear en las calles, si no verdaderamente inculcar la doctrina NS. Los soldados eran correctos, responsables, amables. Morían por su pueblo, no les atemorizaban. Bien vestidos, eran elegantes, cultos, amaban la naturaleza , los animales y partidarios de la paz. Solo usar la fuerza en caso necesario. El propio Hitler lo decía. Nosotros mismos hemos dado una imagen equivocada del NS, hemos usado la violencia antes que las palabras, y no significa que no sepamos dialogar sobre nuestra ideología, pero vamos a lo fácil.
-“Diario de un skin” se publicó en 2003. Tú tenías ¿cuántos? 9, 10 años… No sales en el libro, ni viviste ninguna de las situaciones que se relatan, por tanto tu odio hacia mí ha sido un virus contagiado por contacto con tus camaradas. Sé que conoces a muchos de los camaradas con los que yo conviví. Incluso me has dicho que Ochaita es como un padre para ti… ¿que responsabilidad tienen los que te han infectado con ese odio, en que llegases a intentar venir a por mí? ¿Crees que en otros grupos (anarquistas, yihadistas, moteros, etc) puede estar ocurriendo lo mismo?
-En efecto, yo aún no estaba ni siquiera en el grupo. Tenía 9 años. Fue posteriormente cuando comencé a escuchar las cosas “que habías hecho”. Conozco a muchos de ellos, y me hablo con uno de los que después de tu libro dejó Hammerskin. Ellos me contaban que tú les habías jodido la vida. Yo veía a mis camaradas, a mi grupo jodido. Hubo muchas detenciones y muchas desconfianzas. Me daba rabia verlos así, yo sufría con ellos, me alimentaban con odio cada día. Ya no ellos si no todo lo que leía en blogs y páginas de ti. Los antifascistas riéndose de lo “tonto que éramos por dejar entrar a un topo”. Fui creando en mi mente a Tiger88, como yo creía que era. Alguien que pretendía únicamente jodernos a nosotros. Alguien que se había reído de nosotros. Nadie lo había conseguido hasta ese momento con pruebas e imágenes de cámara oculta.
Otros grupos de los que hayas sacado su mierda, claro que intentarán meterles en la cabeza esa imagen de ti. Cada uno contara la parte que le interesa, y si en esos grupos hay gente como yo, o peor que yo, que antepone los suyos a todo, que no les importa matar por ello, peor todavía. Pero también es cierto que al fin y al cabo, a los que no estuvimos en tu libro, a los que vinimos después -y hablo por todos los grupos en general- no se lo van a tomar a lo personal. Los de arriba intentarán echarle el muerto a otro y limpiarse las manos. Y si se lo dan como pan comido, una dirección en donde encontrarte fijo, si podrán ir a por ti. Yo en su día me lo llevé a lo personal.
Fueron horas y horas perdidas. Recomponiendo cosas. Investigando. Buscando tu identidad, una dirección… era como si a mí me hubiera afectado más que a cualquier otra persona. En realidad, pensándolo ahora detenidamente, después de hablar contigo, después de leer tus libros, después de conocer verdaderamente a quien se ocultaba detrás de Tiger88, me pregunto por qué los que de verdad estuvieron afectados no te buscan. No son ellos los que intentan acabar contigo, si no que fomentan el odio a los otros jóvenes del movimiento.
Entendía que ser consecuente contigo mismo te pone en el punto de mira de quienes no comprenden por qué haces lo que haces. Entendí que no buscabas jodernos a nosotros, a los NS, y que en algún momento sentiste como uno de nosotros. Comprendiste que también somos personas. Que lloramos, nos equivocamos, reímos, fallamos, caemos, nos levantamos, y todo por una ideología. Comprendí que vivías por tu trabajo, que te infiltrabas en más grupos a parte del nuestro, que les has jodido igual que a los míos. Morirías por lo que haces. A pesar de todas las adversidades, a pesar de que un chico te confiese que te quería matar y que puso fecha a tu muerte, sabiendo que cualquier persona podría hacer lo mismo, pero la fuerza que te da tu trabajo es mayor que cualquier aspecto negativo. Y es lo que quiero que entienda la gente que lea esto.
Nosotros, cada grupo, luchamos por unas ideas. Nuestra vida es aquello que defendemos, y tú lo haces por lo que te da la vida: tu trabajo, tus libros, tus investigaciones. Luchas por lo que te define, por lo que sientes.
-Y llegamos al 5 de marzo… Te enteras de que anuncian que participaré en una jornada sobre servicios de inteligencia… No eres imbécil, supongo que supondrías que habría muchos maderos o guardias civiles entre el público… ¿Y aún así creíste que esa era la oportunidad de “cazarme”? ¿Cómo pensabas hacerlo? ¿Qué cojones pensaste esa mañana cuando te levantaste de la cama?
-Soy una persona que antes de hacer algo, lo planea todo. El viernes anterior a esa semana encontré por casualidad un acto en la asociación de estudiantes de la Rey Juan Carlos, donde ponía quien iba a participar. Vi aquel nombre que tanto odiaba: “Antonio Salas” Tenía que inscribirme primero para tener una entrada y no lo dudé. El chasco me lo llevé cuando, al terminar la inscripción, me pone que había entrado en lista de espera. No tenía entrada, pero no me iba a quedar con los brazos cruzados. Avisé a todos mis camaradas. Nadie sabía que ibas a estar ese martes en esa universidad. Mi idea era clara, iba a acabar con Antonio Salas, con Tiger88.
Mis camaradas me dijeron que era una locura, que no merecía la pena, pero ya no había quien me sacara la idea de la cabeza. Me tiré el fin de semana planeando como hacerlo. Atando cabos sueltos. Me bajé el plano de la universidad de la RJC de Vicalvaro. El lunes me acerqué a la universidad. La examiné de arriba abajo. Salón de actos en el interior de la biblioteca, y con sala de control, que me dio la clave. Sabía que el martes Antonio Salas no iba a estar sentado en frente de los presentes, si no que estaría detrás. Solo tenía que conseguir entrar a la conferencia, y una vez allí entrar a aquella sala. Seguía en lista de espera, me había quedado sin entrada.
El martes por la mañana me acerqué a eso de las ocho y media de la mañana. Iba vestido con unos vaqueros, unas zapatillas que ni siquiera eran Adidas, una especie de camisa y una mochila con papel de aluminio, por si las moscas. Llevaba una navaja. Nadie pensaría que yo fuera a otra cosa que no sea escuchar la conferencia. Nada más llegar intente incluso comprar una entrada a cualquiera de los presentes. Todos pensaban que estaba loco. Yo insistía en que necesitaba los créditos que se daban, pero nada. Había muchos policías, y el colarme lo veía imposible.
Al no tener entrada esperé fuera. Había un enlace para seguir la conferencia. Me lo puse en el móvil con los cascos, al llegar tu parte, al saber que no había conseguido entrar, me levante y arremetí contra una papelera. Esperé hasta una hora después de la conferencia, a ver si tenía la fortuna de encontrarte. Al no ver nada, me largué con un cabreo, y empecé con las amenazas vía twitter hasta que vi tu correo. Sabía que el intentar abrir esa sala te daría ventaja. E incluso pensé que había un agente de policía por si acaso a algún loco se le ocurría esa idea. Podría haber acabado muerto yo, o podría haber acabado con el Tiger88 que había creado en mi mente. En ese momento estaba cegado de ira y rabia. Solo buscaba derramar sangre para sentirme a gusto conmigo mismo, para callar a mi cabeza.
-Pronuncias la palabra “traición” para justificar tu odio, sin embargo los NS, como casi todos los grupos ideológicos, os quejáis de que los periodistas no os tratan con objetividad, que no se molestan en conoceros, que hablan de odias… Un periodista vivió, sintió, lloró con vosotros. Se molestó en conoceros a fondo. Y después contó cómo es vuestra vida, con una objetividad insultante. Las cosas buenas, y también las malas. Porque yo no me inventé vuestro odio, ni las palizas, ni la violencia… ¿No sería más inteligente que hicieseis autocrítica y limpiaseis el movimiento de ese lado negativo en lugar de llamar traidor a quien solo lo documentó?
-Claro, es lo que te he dicho antes. Ahora no lo veo un tema para matar sino para reflexionar que cosas tenemos que cambiar todos en el movimiento y sinceramente, limpiar nuestro nombre, enseñar la verdadera doctrina NS. Pero el problema no es que la traición sea la de sacar las cosas buenas y malas del movimiento, si no en hacerte pasar por uno de los nuestros, el engañar, el creer que tenemos un nuevo hermano al que ayudar y en el que apoyarnos, por el que daríamos la vida y que creíamos que daría la vida por nosotros. Y en realidad no es “nada”, no daría nada por todos nosotros.
Nos sentimos traicionados porque los únicos en los que confiamos son nuestros camaradas. Porque estamos hartos y dolidos de que toda las personas de nuestro alrededor nos quiera joder, nos quiera ver muertos, nos quieran ver en la calle moribundos. Tenemos suficiente con nuestra familia, con nuestros enemigos, con toda las personas para que encima “alguien al que consideras un camarada” te haga lo mismo que te hacen todos.
Muchos de nosotros no tenemos más que nuestra ideología, más que nuestros camaradas. Y duele, porque duele saber que quizá tu mejor camarada, una persona en la que confíes, sea un periodista que al fin y al cabo hace su trabajo y que cuando termine su investigación, te va a dejar tirado como al fin y al cabo hacen todos. Tu tuviste una muy buena relación con un par de ellos, te jodió que estuvieran mal por todo eso, ahora te pregunto, si tuvieras pruebas por las que les pudieran encerrar de por vida ¿Las presentarías?
-Depende del delito. Si es de sangre sí…He leído y releído tu relato sobre la muerte del Latin y no parece que haya ni el menor asomo de arrepentimiento. Pero, sin tener más versiones que la tuya, lo que parece es que no había ningún riesgo de muerte para ti, si los otros ya habían salido corriendo y ya lo tenias sometido. No suena creíble lo de “matar o morir” y necesito entenderte.
  -Si esperas una muestra de arrepentimiento por ello, me temo que no la vas a tener. No es por hacerme el duro, ni el machote, ni el más malo, si no porque no me arrepiento en absoluto de hacerlo. Llámame asesino, criminal, animal, pero no me arrepiento ni de esta ni de las veces que he pegado a cualquier otra persona. Si me arrepiento te lo digo, como te digo que me arrepiento de haber intentado matarte, porque no hubiera matado al Antonio Salas de verdad si no al Salas de mi cabeza. Lo hecho hecho está e igual que ha sido para defender mi vida, esta u otras veces, también te digo que yo mismo he ido a por antifascistas que a mi directamente a lo mejor no me han hecho nada, ni me han provocado.
No tengo problemas en reconocer las cosas ni que siempre voy a ser el bueno de la película. Yo no sabía quiénes eran ellos, pero ellos si sabían quién era yo. Si uno viene con una navaja a intentar apuñalarme, te digo que es lo último que hace. Los dos que se fueron corriendo, si no se hubieran ido yo te digo que le corto el cuello al otro y si se fueron seguro que no se fueron a casa, que se irían a avisar a alguien ¿Qué esperabas que hiciera con el otro chico? ¿Reirle la gracia? Claro que no. Como tú dices, ya era mío. En ese momento preciso no había peligro pero tampoco me iba a arriesgar. Podría haberle cortado el cuello perfectamente.
Tal vez mi intención no fue matarle al principio si no dejarle en estado grave, pero el cuerpo humano es muy frágil. Las formas de matar a una persona en una pelea son muchas y cuando empecé a darle no vi fin. Pero ¿el hubiera visto el fin si hubiera conseguido apuñalarme? Un par de veces me han intentado apuñalar y han querido ir hasta el final, el fallo que cometen es que muchos no saben apuñalar, o te lo dejan clavado o apuñalan y lo sacan… son formas que le das a la otra persona de salvarse. Otros te intentan rajar de arriba a abajo como un cerdo. ¿Tú crees que ellos siendo más contra uno iban a parar ? ¿a no matarme? Si no te matan es porque no tienen huevos o porque no saben.
Ponte en mi piel, si yo el día 5 hubiera entrado a por ti ¿Tú me hubieras matado? ¿Y si a los 2 segundos ya no estarías en peligro porque me han reducido los cuerpos de seguridad? El hombre actúa por temor a su vida. Sé que no entenderás porqué lo hice porque hasta que no estás en esa situación piensas con la razón, pero cuando te encuentras en esa situación no hay tiempo para pensar.
-Entiendo perfectamente, en tus primeros encuentros con aquellos camaradas, tus sentimientos de haber encontrado una nueva familia, cuando creíste perder a la tuya. Y puedo entender tu entusiasta defensa de los valores del NS. Pero, cuando hablas del honor, la lealtad, la defensa de los tuyos, la camaradería… En realidad esos principios existen en todos los grupos. Y existían antes del NS. Hitler no inventó esos valores. Dices que has conocido otros colectivos, incluso enemigos del NS… pero quizás no te molestaste en integrarte en ellos e interiorizarlos para comprenderlos, porque en casi todos los colectivos humanos se defienden esos mismos valores…

-Existían antes claro y ahora no existe apenas alguno. Ya no son los valores, es estar de acuerdo con una ideología: los 25 puntos del NSDAP. Totalmente de acuerdo, y de todas formas hay diferencias entre unos y otros. NSDAP es amor por la naturaleza y animales. “Nación es la unión orgánica de la gente para proteger su vida. Ser Nacional es afirmar esta unión con palabras y hechos. Ser Nacional no tiene que ver con una forma de Gobierno o un símbolo. Es una afirmación de hechos, no formas. Las formas pueden cambiar, su contenido, permanece.(…) El Socialismo será una realidad cuando la Patria sea libre. Somos Socialistas porque vemos en el Socialismo, que es la unión de todos los ciudadanos, la única oportunidad de mantener nuestra herencia racial, recuperar nuestra libertad política y renovar el Estado Alemán. El Socialismo es la doctrina de liberación de la clase obrera. Promueve el renacimiento de la 4a clase y su incorporación en el organismo político de nuestra Patria y está destinado a romper la presente esclavitud y recuperar la libertad de Alemania” Joseph Goebbels.

La gente se confunde cuando nos dice que somos de derechas, nosotros somos de tercera posición. Veo al NS una ideología bastante completa, bastante de acuerdo con mi pensamiento. Además el NS apuesta por las actividades del sector primario, cosa que a día de hoy nadie apuesta por ello y ve por ejemplo a ganaderos como simples paletos que piensan que no tienen la capacidad necesaria como para trabajar en una oficina, cuando gracias a ellos, podemos comer y tenemos ropa. El NS no apuesta por empresas de alto coste y alta gama. Es más Hitler a estas empresas les ponía impuestos mucho más altos que para quien trabajara en un empleo más “pobre”. Como no voy a estar más de acuerdo con la ideología que mira por su pueblo, que apuesta por ellos, que con una ideología que pide el sometimiento del pueblo y su gobernante se queda con lo poco que tengan los más pobres del pueblo y dejan beneficiarse a las grandes empresas.
-Tu razonamiento sobre la inmigración no es real. No hasta que tu te pongas en su piel y entiendas lo que es abandonar a tu familia, amigos, hogar, lo que es viajar miles de kilómetros comiéndote tus mierdas y viendo morir a tu gente, para cruzar una frontera en busca de un futuro mejor para los tuyos en un país ajeno, y que alguien se lie a hostias contigo solo porque eres de otro lugar, pero no quiero discutir de política ni de moral. Muchos españoles son tratados así, como subhumanos, en Alemania, EEUU, Francia, etc, por gente que piensa como tu, pero de nosotros. Si un dia tuvieses que viajar a otro país, para buscarte la vida, y te menospreciaran, insultaran, o agrediesen, solo por ser un hispano de mierda, lo verías con otros ojos. ¿Estarías dispuesto a reconocer entonces que esa justificación ideológica del NS es tan falsa como lo que te contaron sobre Antonio Salas?
-He viajado, a Alemania, Italia, Rumanía y Reino Unido, tengo allí varios camaradas. Algunos son españoles de mi antiguo grupo de camaradas y otros que conozco por el tema de partidos, conciertos o actos de esos propios sitios. Estoy de acuerdo con lo que hacen, ¿por qué?, porque primero ellos, primero el propio pueblo, después los Europeos y después los de fuera. Además, tengo que decir que estando allí jamás me ha faltado de nada, ni casa ni comida ni un sitio para dormir. El problema es que en España parecemos una ONG, acogemos a todos y nosotros nos morimos de hambre.
Mira, te lo voy a decir claro, mientras que los inmigrantes y los gitanos están comiendo en comedores sociales, o es dan ayuda solo por ser de fuera y yo tengo que robar porque no se dignan a darme un puto plato de comida, osea, ¿yo tengo que aguantar eso en mi propio país? Además, vete a Venezuela, vete a Irán, vete a Sudamérica y dime como están viviendo los españoles en esos sitios. ¿Viven mejor que en Francia? Creo que el salario mínimo en Francia es de 1420 euros, en España 740 euros, en Venezuela creo que son 370 euros.
Estamos de acuerdo que viven en un país de mierda, porque las condiciones son espantosas, como sinceramente pasa en España, pero de ahí a que se contrate antes a un inmigrante que a un propio español, porque en vez de pagar 740 le pagas 500… No, no lo tolero, ni lo permito. Además hay gente en España, españoles, que están cobrando menos que el salario mínimo y las amenazas de o trabajas por 500 E o contrato a un inmigrante que va a trabajar por lo mismo o menos que tu y te echo. ¿Qué clase de gobierno permite esto? Derecha e izquierda, mismas ideas, distintos disfraces. No tenemos para nosotros pero si para los de fuera. Ayudas a la gente de tu propio país por que las ONG NO les ayudan y eres un racista.
-Me has dejado helado con tu relato del 5 de marzo… Con tu preparación del asesinato, con tu visita previa a la Universidad para estudiar el terreno, con tu “disfraz” de estudiante… Imagina que te hubiese salido bien… Que me identificas en la sala, que consigues sentarte detrás de mi, que nadie puede impedírtelo y que consigues ponerme la navaja en el cuello… ¿En serio serias capaz de llegar al final? ¿Qué crees que habrías sentido? ¿Cómo habrían reaccionado tus camaradas? Y lo que es más importante… que habría pasado si meses o años después, por fin te lees el libro por el que me habías condenado y descubres que todo lo que te habían contado sobre mi eran patrañas, y que el Tiger88 que te habías imaginado -y al que habías asesinado- no existía?
-Si ese día hubiera conseguido ponerte la navaja en el cuello, si hubiera llegado hasta el final, ¿qué hubiera sentido? en ese momento tranquilidad, ¿después? No lo sé, ¿que hubiera sido mi ruina? sí, no hubiera vuelto a pisar la calle nunca más o a saber si ahí mismo un policía me hubiera abatido a tiros.
¿Mis camaradas? los que saben la verdad pensarían que he sido un animal, que no lo debería haber hecho, los que meten mierda a otros jóvenes, dirían que les he quitado un peso de encima, un problema menos, los que odian a Tiger88 como el que nos contaron, pensarían que soy un héroe , pero todos ellos pensaría que sería una auténtica locura. Si al cabo de años me hubiera enterado, me hubiera arrepentido de condenar a una persona , de matar a una persona, inocente respecto a lo que tenía en la cabeza, pero si nunca me hubiera enterado, no me iba a arrepentir, eso también te lo digo.
Ahora también pienso en que hubiera pasado si lo hubiera hecho, sabiendo todo esto, hubiera matado una persona inexistente que había creado mi cabeza, el “problema” se habría ido o si en ese momento no llego a hacer nada porque logran detenerme antes, pero sé que los jóvenes NS hubieran crecido y crecen con una idea equivocada en la cabeza, como lo hice yo.
-Muchos de los detractores del NS argumentan que los nazis sois tipos ignorantes, descerebrados y sin cultura. Yo siempre he mantenido lo contrario. Y cuando me dijiste que habías escrito un libro no me sorprendió. ¿Cómo fue el proceso de redacción?
– Bueno creo que la gente generalmente está equivocada con nosotros, piensan que ser NS es ser un inculto que solo sabe pegarse con el primer inmigrante que pase por la calle y eso no es así. Quitando excepciones de gente del movimiento (que desgraciadamente hay bastantes) que se droga o no ha leído nada sobre la ideología y solo está en esto para que le gente le tema y se sienta respetado, hay otros que somos, ya no inteligentes si no cultos. Que tenemos sed de conocimiento.
Yo puedo aparentar lo contrario, que un tio que ha hecho las cosas que yo he hecho pueda tener una pizca de conocimiento no se te pasa ni por la cabeza, pero en mi caso, y el de mucha gente que como yo, también muy explosivos, consideremos que un NS debe cultivar su cuerpo y su conocimiento. Desde bien pequeñito he leído libros de historia y no solo los de “mi bando” como muchos me han dicho, o como muchos pueden creer, si no absolutamente de todo. Porque para estar opuesto y contrario a algo, se debe conocer. Hay muchos cachorros que he tenido que han pensado que si leen por ejemplo “el manifiesto comunista” es ser un “guarro” y yo les digo que eso no es así, que hay que conocerlo para poder defender las cosas opuestas a tu ideal.
Unos cuantos camaradas nos juntamos en una manifestación en Madrid, eso sería en el 2006 más o menos. Fui con mi camarada Killo (Sergio), el cual también es coautor del libro y nos encontramos con tres chavales: Jorge (madrileño) y Juan y Samuel (ambos chilenos pero con residencia en Madrid). Todos bastante más mayores que yo. A mí me sorprendió mucho ver que había “camaradas chilenos”, algo que para mí era un poco contradictorio en su día, y que después se me fueron aclarando las dudas. Siempre hemos hablado que la raza aria sostiene que son personas europeas. No quiere decir rubio con ojos azules, si no una determinada característica propia de una región del mundo. Pero actualmente, si Hitler estuviera aquí, ¿qué países serian considerados Europa ? ¿Chile lo sería? No se puede reflejar exactamente las palabras dichas en ese año a día de hoy ya que hay que saber traducirlas y transformarlas. Hitler no negaría jamás a un NS por no ser exclusivamente rubio, con ojos azules, alemán… no caigamos en lo de siempre.
La cuestión es que yo empecé a hablar con los camaradas chilenos y me empezaron a explicar el por qué caía en un concepto de equivocación considerando que ellos no podrían ser camaradas. Ellos fueron los que me presentaron, aunque la primera vez únicamente por teléfono, a Miguel Serrano. Consideraban que si yo hablaba con él podría entender un nuevo concepto del NS que rompía las limitaciones hablando de la raza aria de la que habla la gente. El fue el que me recomendó que si yo había entendido algo, escribiera un pequeño libro, de tema libre. Así que seguimos hablando con los tres nuevos camaradas que habíamos conocido y a pesar de haber dejado al principio la idea de Serrano apartada, la volví a retomar y propuse hacer un libro en conjunto, pero no un libro normal. No un libro del que pueden hablar todos o que se considerará un tópico nazi que solo lean los nazis, porque los demás sientan que ese no es su libro.
Propuse hacer algo nuevo, un pequeño estudio, desde tiempo atrás, que explicara las bases en las que los NS nos apoyamos para defender una determinada cosa. O que posteriormente diera lugar a una nueva ideología. Queríamos enseñar que nuestra ideología no aparece de repente, que no hay alguien que se lo inventa. Que todo tiene una estructura bien relacionada desde el principio. Queríamos hacer un estudio donde no se hablara de lo de siempre. Donde no se contara ni se dieran los mismos argumentos que se habían dado miles de veces y que eso no conseguía despertar el interés del ciudadano por leer un estudio sobre nosotros. Así que dejamos apartada la visión propia del NS y nos centramos a hablar de ello como si fuéramos alguien de fuera . Sin acritud, sin intentar convencer de nada, con la máxima objetividad posible. A los camaradas le pareció buena idea y tuvieron ganas de participar en este proyecto , fue un tiempo de irse a las bibliotecas, buscar en casa, preguntar a los demás camaradas si tenían libros que nos podían ayudar para empezar a ello.
Nos juntábamos viernes, sábados y domingos, desde por la mañana hasta por la noche, viendo que tema podríamos tratar y que tema no. Empezamos por hacer el índice más o menos para tener un guión que seguir. Y ya partir de ahí, y de considerar los puntos más importantes de los que hablar, empezó a fluir todo. También hubo discusiones por las distintas formas de pensar una determinada cosa, o sobre un tema que a alguien no le parecía bien. Hasta principios del 2007 no se terminó, pero tengo que decir que finalmente nos compenetrábamos cada vez más. Que en lo que dudaba uno, lo confirmaba el otro. Llegamos a establecer vínculos muy fuertes, y fue una experiencia maravillosa. Al terminar el libro y releerlo nos pareció un estudio corto pero que iba al grano. Algo que la gente puede leer sin verse condicionada a pensar que esta leyendo un libro de “Nazis”.
-Cuando leí tu libro lo primero que me llamó la atención es que utilizas los mismos argumentos que las SS para justificar la herencia aria y crear una especie de línea histórica, a través de los aztecas, hindúes, nórdicos… como si existiese una trasmisión racial y un conocimiento iniciado por una especie de raza superior y que llega a los líderes del Reich. Entonces, ¿están equivocados todos los arqueólogos, antropólogos, genetistas… que afirman que cada sociedad y cultura evoluciono de forma independiente?
– Sinceramente sí. Pienso que están equivocados muchos de ellos. Verás, pienso que existía un claro Europeismo en el Reich. En esa época los NS no sólo luchaban por sus respectivas naciones, sino también por una Nueva Europa. Como decía Hitler: “Europa constituye en el hecho, una familia de pueblos, pero que los miembros de esta familia, teniendo una personalidad bien formada, constituyen naciones que tienen una fuerte tradición que se apoya en un gran pasado, una civilización que ellos consideran como propia de cada cual, y que miran con orgullo hacia el porvenir. Me he esforzado por hacer comprender a mi pueblo, y también a los demás pueblos, que toda disensión llena de odio no puede tener sino pequeños resultados.
Las fronteras de los Estados europeos pueden cambiar, las de los pueblos permanecen estables. No hay espacios vacíos en Europa en los que las masas de un pueblo puedan desparramarse. No hay ninguna necesidad -pues sería una locura- de despojar a los pueblos de su propia naturaleza para imponerles costumbres extranjeras. Partiendo de esta simple consideración, me he esforzado en mejorar las relaciones de Alemania con sus vecinos, y mi tentativa no ha dejado de tener éxito”. Los pueblos europeos se puede decir que componen una familia, una gran familia que al fin y al cabo esta unida por el parentesco o la afinidad espiritual o cultural o económica… Tu pregunta se refleja en este pequeño párrafo: “La antropología no conoce una ”raza blanca”, únicamente conoce la raza nórdica. Pero el historiador de la civilización debe constatar que existe en la actualidad un tipo del ”hombre blanco”. No hay que olvidar, en efecto, que la sangre nórdica está presente en toda Europa. ”…” Por toda Europa se extiende una invisible urdimbre cohesiva de sangre nórdica que cristaliza las diferentes estirpes europeas en torno al tipo medio del hombre blanco. ”…” Existe, por consiguiente, una raza blanca como dato histórico-cultural creado por la infiltración de la raza nórdica en todos los rincones del continente. Las cualidades anímicas de esta raza han jugado un rol decisivo en la formación de la religiosidad indoeuropea. Pero esta espiritualidad no está rígidamente ligada al tipo nórdico sino que es asimilable por el hombre blanco. El fundamento nórdico de la unidad de los pueblos blancos descansa sobre la unidad nórdica originaria de los pueblos indoeuropeos.” (Edwige Thibaut)
No se miraba únicamente por Alemania, sino por Europa. Sería estúpido pensar que una base racial, como el NS, aun siendo consciente de la herencia común que hermanaba a Europa, la ignorase para ceñirse únicamente a Alemania. A eso se refiere que todos tenemos algo que nos relaciona. No se puede entender literalmente. Hay que entenderlo mirando más profundamente. No era una Europa homogénea, siempre se reconocieron las distintas razas que la poblaban y se respetaban las diferencias, simplemente se reconoció un nexo que hermanaba a los pueblos europeos ahí donde prevalecía. -Tus razonamientos recuerdan mucho los del nacionalismo vasco de ETA…
En el sentido de que Arana, y algunos de sus seguidores más radicales, también identificaban el pueblo vasco como herederos de una civilización desaparecida diferente al resto de los mortales… – Como ya he comentado antes, y además es un tema que he comentado a muchos camaradas y varias veces en los blogs, creo que hay un vínculo, una pequeña característica, semejanza, como quieras llamarlo, que nos conecta a todos los de “raza aria” me refiero a raza aria como lo comentado anteriormente. Si se cree en el origen hiperbóreo, en que los arios descendemos de semidioses caídos en la tierra, significa que los arios, en su pureza, eran nórdicos, y que luego éstos se fueron ramificando. ”El fundamento nórdico de la unidad de los pueblos blancos descansa sobre la unidad nórdica originaria de los pueblos indoeuropeos”.
Nórdicos y nordificados compartirían esa herencia. La Europa nórdica de la que habla Rosenberg, la Europa blanca de Romualdi, la Europa de la que hablamos nosotros. Creo que en ningún momento se abandonó la tesis del nórdico como creador y máxima influencia en el alma europea. El europeísmo no fue un abandono de esta posición, sino su última consecuencia. ¿Que muchos de ellos no eran nórdicos o nórdicos puros? Cierto ¿y qué?. Tampoco somos perfectos y aun así aspiramos a la perfección. ¿Es que el hecho de que una persona tenga X condición racial implica que no aprecie las cualidades de una raza en su pureza? Como he comentado no se puede leer literalmente todo esto, como el libro de AH, la gente lo lee literalmente y compara el pasado con el presente y entonces se cometen equívocos. Hay que saber interpretarlo con otra visión, otros conceptos. Traducirlo a la vida actual, por decirlo así. No consideramos que solo los NS seamos “descendientes de Dioses” si no todos aquellos con los que tenemos este gran hermanamiento racial.
-Citas autores como Roso de Luna, converso al Islam como yo, o pensadores “sudacas”, negros y moros, a los que no querrías ver en tu país… ¿No es un uso un poco a conveniencia de las ideas de algunos heterodoxos, aunque sean de otras razas, admisible solo si encajan en vuestra ideología?
– No es que sean admisible por conveniencia citar autores negros, sudacas, convertidos al Islam… si no que es necesario poner al lector en precedente de lo que estamos hablando. Y si ese precedente es una frase o un poema de alguno de estos autores, creo que es más que obligatorio citarlos. Si hablan o ponen un ejemplo de ese tiempo, un sentimiento por ejemplo, y tu quieres hablar de lo mismo, considero que es necesario recalcar que autor habló de ese tema anteriomente para que el lector lo entienda. Sea quien sea. Puede ser para apoyar lo que digo o puede ser para negar lo que se dijo.
De nuevo voy a que este libro es algo con la mayor objetividad posible. Autores citados que son conocidos y precisamente no son NS no es por conveniencia. No es un libro que habla solo de nazis y de los dirigentes nazis, es un libro que engloba todo lo anterior que conlleva al movimiento Nacional Socialista. Argumentos en los cuales se apoyaron los NS, cosas que poca gente ha escuchado. Y como digo siempre, un NS debe ser culto, debe leer de todo. Y si un poema de Verdaguer por ejemplo (La Antártida) considero que es bueno o que relata algo con lo que estoy hablando lo pondré.
Si ponemos algo que nos da la razón de estos autores que no tienen nada que ver con los NS demuestra que, si ellos también lo pensaron, no es sólo cosas de NS. Y que entonces muchas veces tenemos razón. No es un invento nuestro, pues lo que pensamos actualmente ya existía en un pasado y por todo tipo de personas.
-Citas a Serrano, a quien yo entrevisté para “Diario de un skin”, hasta 50 veces en tu libro. ¿Quién fue para ti Miguel Serrano?
-Miguel Serrano, a nivel personal y en poco tiempo, fue aquel abuelo que nunca tuve. Aquel que me contaba las batallitas y que me tenía siempre en ascuas. A nivel ideológico, el que me ha abierto muchas puertas del mundo y me ha aportado muchos conceptos que yo antes desconocía. Los dos camaradas chilenos que conocí en Madrid fueron los que me pusieron en contacto con él en todo momento. Al terminar el libro mis dos camaradas se fueron a Santiago y no perdimos el contacto. Seguíamos hablando y viéndonos vía Skype. La calidad era pésima, pero nos servía. Ellos cada vez me contaban más de como entendían el concepto del NS, y yo les explicaba mi visión. No hablábamos diariamente, pero no había una semana que no habláramos. Y un día mi sorpresa fue encontrarme detrás de la pantalla a un hombre mayor, con una mirada decidida. Desafiante, pero un hombre tranquilo. Era Miguel Serrano.
Me dijo que mis camaradas le habían enseñado el libro y que no pensaba que le haría caso a eso de escribir un pequeño libro. Además de que yo era muy joven, y no pensaba que a esa edad alguien tuviera ese conocimiento, como le contaron mis dos camaradas. Yo, que soy pues como soy, desconfiado al principio, y fuerte, le dije que yo no había dado la idea de escribir porque me lo dijera él, si no porque me dio a míla gana. En realidad más tarde le confesé que si que fue por su propuesta. Él era muy calculador, muy inteligente y me intento poner a prueba. Una de las cosas que más odio es que pongan en mi boca cosas que yo no había dicho, y el me transformaba toda la conversación que estábamos teniendo para “llevarla a su terreno”.
Al principio pensé: este va aquí de jefecillo y es un don nadie, no sabe nada, no conoce nada… Yo soy muy bravo y no me corto con nada, y le dije lo que pensaba, pero con las peores formas posibles. Pensaba que eso iba a terminar en una discusión infinita, pero me sorprendió cuando el, tranquilamente, me sonrió y me dijo: “Me recuerdas tanto a mi… eres buen chico, no dejas someterte por nadie, pero te pierden las formas. Terminarás mal si no aprendes a cambiar eso…” y que razón tenía el viejo sabio. Pero bueno, creo que en ese momento me dejo sin que decir. A partir de ese momento cambio la conversación. Era un jodido libro abierto. Pocas personas he conocido que sepan tanta historia como sabia él, pero lo mejor quedaba por venir.
Al año siguiente mis dos camaradas y Serrano me dijeron que tenía que conseguir el pasaporte, carnet de identidad, tarjeta de visita y una autorización notarial para menores de mis padres (cosa que conseguí gracias a contactos con unos camaradas entendidos del tema). Pregunté el por qué y me dijeron que Samuel vendría una semana antes para explicármelo. Samuel, que vino a ver a parte de su familia, aquí en Madrid (familia encantadora por cierto) quedó conmigo para explicarme que tenían entre manos: un viaje de ida y vuelta para ir a Santiago de Chile. Un pastón. Me dio el billete en mano pero yo se lo negué. Me parecía demasiado. Samuel me dijo que el viaje ya estaba pagado, que esto era un regalo. Que los camaradas chilenos me querían conocer, y que en parte me merecía un respiro y salir de Madrid. No me lo podía ni creer.
Fuimos Samuel y yo en el mismo vuelo de ida, mientras seguíamos hablando de política y le seguía agradeciendo este viaje para conocer a otro tipo de camaradas poco común, desde un punto más cercano. Nada más llegar nos esperaba un coche. El conductor, rapado, con la cruz celta tatuada en el brazo, era un armario de 4×4. Fabián, con dos hijos. Fue el camarada que me facilitó el desplazamiento estando allí, y con el cual tuve mucho contacto después, desgraciadamente perdí su número hace un par de años… Tuve la oportunidad de conocer en persona al grandioso “viejo sabio”, como le llamaba yo. Me contó tantas, pero tantas cosas… Es una de las personas que admiro. Que le dió apoyo a Hitler desde el periódico, en la II Guerra Mundial. Alguien que siempre ha permanecido fiel a su ideología. Tantas historias contadas de primera mano… Contadas y vividas como si estuvieran pasando en ese mismo momento. Dios mío, cuantos recuerdos. Cuantas historias que se ha llevado el tiempo… Sobre todo cuando me contó que conoció personalmente a una persona que yo admiro mucho, a parte de Hitler. Conoció (entre otras personas admirables, importantes y grandes) a la mismísima Hanna Reitsch. Adoro a esa mujer. Aviadora alemana, aquella que ayudó a Hitler a escapar…
Me ha contado vivencias, anécdotas que le ha contado la propia Hanna… Disfrute como un enano aquella pequeña estancia en Chile. Muchos sentimientos, sobre todo por las historietas. Por todas y cada unas de esas batallas. Por cada uno de los camaradas que conocí en su día. Aquellos que me abrieron una nueva puerta. Que me enseñaron el camino. Gracias por la experiencia maravillosa de escribir ese pequeño libro. Por aceptarme tal y como soy. Por dejarme pertenecer a sus vidas. Sobre todo le estaré siempre, pero eternamente agradecido, a Miguel Serrano. Tendría que escribir páginas y páginas para contar todo lo que fue para mí, y aun así me quedaría corto. Pero lo puedo resumir en que fue la persona que consiguió que me sintiera parte de esto y más de cerca el Nacional Socialismo. DEP Viejo sabio, nos vemos en el Valhalla.
Epílogo
El pasado 23 de enero de 2015 MarkoSS88 subió un post a su blog titulado: “Eso pensaba”, y dedicado precisamente a este desagradable episodio que unió nuestras vidas:
“Pensaba que jamás me iba a arrepentir de haber intentado matar a una persona por el echo que fuera , pero desde hace días e incluso meses , me arrepiento de haberlo intentado con la persona que hoy en día , después de confesarle toda la verdad, me quiere ayudar a más no poder y que sin el saberlo , me esta ayudando ya. Se reconocer cuando me equivoco y esa fue una de las veces que me equivoque. Todos creemos lo que nos dicen antes de intentar comprobarlo , lo siento , pero todos somos humanos , debí de hacer lo correcto y haber investigado desde mi punto de vista, como siempre hago, pero esa vez se me anuló la mente y comencé a creer todo lo que me decían , caí en lo que odio, caí en las mentiras en las manipulaciones , a día de hoy , si le hubiera llegado a matar jamás hubiera sabido la verdad , hubiera caído en la mentira en la que caemos todos, cosa que no debemos hacer , invito a leer , a comprobar , si lo que se dice de cierta persona es verdad y entonces podremos decidir por nosotros mismos, si yo he abierto los ojos, vosotros no sois menos, al revés , yo se que vosotros no caeis en la misma piedra que yo, juzga por ti mismo y no por lo que digan los demás , conoce la verdad. Sinceramente no se si un día esa persona me perdonara por hacer lo mismo que el resto, pero espero que al menos, comprenda mi error. H8″